
INSTITUTO
CLARA FEY
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Aquí encontrarás la información de nuestra institución: nuestra misión, las actividades académicas y de formación, comunicados de nuestro trabajo y servicio.
HISTORIA

La misión apostólica de la Congregación de las Hermanas del Niño
Jesús Pobre, es el cuidado de los niños y jóvenes en sus
necesidades espirituales, corporales, morales y religiosas.
Conscientes de esta tarea, las superioras de la comunidad
decidieron en 1956 poner en acción el carisma propio de la
Congregación: "Conducir los niños a Jesús". Escogieron para
comenzar su trabajo apostólico con los más necesitados un sector
de la clase marginada situado en las cercanías de Bosa. El 16 de
julio, fiesta de Nuestra Señora del Carmen, se instalaron en una
pequeña casa ubicada en el sector rural, a la orilla del río Tunjuelito,
e iniciaron su tarea de servicio y ayuda caritativa. Los enfermos,
los necesitados, y especialmente los parceleros, encontraron
en la sensibilidad social de las hermanas, la solución a sus problemas.
Con la mirada puesta en el Señor y apoyadas en la luz de la fe y la confianza, iniciaron la obra educativa que lleva el nombre: INSTITUTO CLARA FEY, en memoria de la fundadora de la Congregación religiosa. En febrero de 1957, en espacios muy precarios adaptados lo mejor posible, se abrieron los tres primeros cursos de primaria. Fueron matriculadas 82 niñas venidas de los alrededores. En su deseo de dar una educación integral a las niñas, las hermanas vieron la necesidad de capacitar a los padres de familia e iniciaron por este tiempo una campaña de alfabetización y cursos de corte y confección para las señoras.
Gracias a la gestión de las hermanas de la Congregación para canalizar recursos y gracias a la ayuda de innumerables bienhechores de la obra en Alemania, se logró construir un edificio con las comodidades necesarias para ofrecer a las niñas un excelente servicio y atención.
En 1961 ya funcionaban todos los cursos de primaria. En 1962 se inauguró un nuevo local y se comenzó a cobrar una pensión mensual de $ 20 centavos para la primaria y $ 30 centavos para la secundaria. Por el valor de este dinero, las estudiantes recibían uniforme, útiles, medias nueves, y al medio día una sopa a manera de almuerzo. Algunas niñas muy necesitadas sólo cancelaban el valor de $ 1.50centavos pero recibían lo mismo que las demás. De esta manera se pretendía que la obra fuera preferentemente para las niñas de escasos recursos.
En 1963, fue emitida la resolución de aprobación para los grados 6° y 7° y sólo hasta el año 1973 se obtuvo la aprobación para 8° y 9° grado de bachillerato académico. Con grandes esfuerzos se logró la aprobación de la básica secundaria.
Con el deseo de ofrecer a las estudiantes posibilidades de formación para el campo laboral, la comunidad del Niño Jesús Pobre, empezó a estudiar la posibilidad de implantar una educación media diversificada. Por ello hizo un diagnóstico en la comunidad de influencia del Instituto para sondear qué tipo de bachillerato convenía más para el sector, determinándose a través de él la necesidad primordial de un bachillerato técnico social que permitiera a las niñas y a sus familias abrirse nuevos horizontes. Se vio la necesidad de estructurar el área vocacional para ir descubriendo las aptitudes de las estudiantes. En 1985, el área vocacional quedó establecida y se puso en marcha como proyecto para maestros y estudiantes.
Con base en la experiencia se diseñó un currículo para el Instituto Clara Fey que permitiera capacitar técnicamente a las estudiantes. Dicho currículo estaba integrado por las asignaturas de artesanías, corte y confección, nutrición y culinaria, contaduría y fundamentos de administración, con el objetivo de capacitar a las estudiantes para desempeñarse eficazmente como administradoras de una pequeña empresa, generando así la transformación positiva de su realidad socioeconómica. Más tarde se añadieron a estas asignaturas Tejidos a máquina y Telares.
Paralelamente a la creación de esta nueva modalidad, el instituto se propuso lograr la licencia y aprobación de la media vocacional y mantener el bachillerato académico hasta que la modalidad técnica llegara a hacerse realidad. La finalidad era brindar a las jóvenes que terminaran 9° grado académico la posibilidad de continuar su formación, ofreciéndoles los medios apropiados para lograr una capacitación profesional específica, teniendo en cuenta que a medida que se avanzara en la modalidad técnica, se fuera desmontando el bachillerato académico.

En 1986 la propuesta curricular técnica estuvo en proceso de experimentación en el Instituto. Durante este año se aprobaron los programas, las unidades integradas, los materiales de apoyo y se llevaron a cabo programas de capacitación para los docentes. En agosto de 1986, fue expedida la resolución N.º 100024, documento oficial que da las normas para la creación y reglamentación de la modalidad técnico-social. En este mismo año se logró la licencia de funcionamiento para el grado 10° académico y la aprobación de la secundaria básica.
En 1987 se inició el grado 11° académico y se logró la aprobación de la media vocacional. En noviembre de este año, el Instituto graduó su primera promoción de bachilleres, después de 30 años de haber iniciado labores.
Entre los años 1985 y 1990, se puso en marcha el programa experimental del área técnica para el Instituto, con énfasis en nutrición, preparación de alimentos, diseño textil, corte y confección y tejidos a máquina.
Haciendo un esfuerzo muy grande, desde el año 1988 al 1993, el instituto ofreció la posibilidad de una segunda jornada para ayudar a solucionar el gran problema de cobertura en el sector, comprometiéndose el Distrito a cubrir la planta de profesores. Los profesores no fueron nombrados oportunamente y fue difícil lograr que se identificaran con la filosofía institucional. Además, la doble jornada implicaba 2 jornadas de medio día que no daban el tiempo suficiente para garantizar la calidad académica que el instituto venia ofreciendo. Por esta razón se vio la necesidad de desmontar gradualmente esta segunda jornada y volver a la jornada única para fortalecer la formación integral en valores, en lo académico y lo técnico.
En el año 1991 se recibió la aprobación del Bachillerato Técnico Social, según resolución 1904 del 16 de Octubre de 1991 de la Secretaria de Educación del Distrito para los grados de Sexto a undécimo. Fue así como durante este año se graduó la primera promoción de Bachilleres Técnico Social.
Para el año 1998, por determinación de la Secretaria de Educación renovaron todas las resoluciones de aprobación de estudios y actualmente el instituto está reconocido con la resolución No. 7452 del 13 de noviembre de 1998 para los grados Preescolar, Educación Básica y Media Vocacional en la modalidad Técnico Social. Esta resolución es colectiva para la mayoría de los Colegio de la localidad Séptima.

A partir del año 1994, al terminarse la jornada adicional se optó por otra clase de convenio con la Secretaria de Educación, la modalidad de maestros en Comisión que laboraban en la jornada de la mañana y eran pagados por la S.E.D. Los docentes trabajaban únicamente hasta las 12:00 m. y la jornada del Colegio era hasta las 3:00 p.m., lo cual generaba dificultades al no contar con personal suficiente para cubrir las horas de la tarde. En el año 1996 la S.E.D. solicitó la entrega de los docentes que estaban en Comisión y así empezó a desmontarse este convenio con la entrega de 15 docentes de los 21 que estaban laborando. En esta oportunidad se tuvo la opción de seleccionar a los 6 docentes que se identificaban más con la filosofía del Colegio quienes se quedaron hasta el año 1999 cuando fueron entregados al Distrito. En reemplazo del subsidio de los 6 docentes, la S.E.D. ofreció al Colegio el Convenio Andrés Bello Maestros en Comisión. Con esta modalidad se favorecen 141 niñas del Colegio. Convenio que fue homologado al convenio de Banco de Oferentes en el 2005.
El Instituto Clara Fey ha conservado siempre la intención de la formación técnica de sus estudiantes. Por eso durante los años 2004 a 2005, se empezó a gestionar el convenio del colegio con una entidad de educación superior que proporcionara a las estudiantes egresadas, la continuación de su formación técnica profesional. Se estableció convenio con el SENA, en el programa de técnico en Cocina. Se articularon programas y el SENA asesoró constantemente al colegio en el avance de las estudiantes para certificarlas en este programa. Unos años más tarde, al analizar que las estudiantes de diseño no gozaban de la misma oportunidad, se gestionó también la articulación con el SENA en el programa de patronaje y Diseño industrial. Todos estos esfuerzos, tendientes a preparar a las estudiantes para abrirse caminos en el campo laboral y empresarial.
Actualmente el Instituto Clara Fey tiene convenio con el SENA en las especialidades de preparación de alimentos y patronaje, corte y confección industrial. Las estudiantes, al recibir el grado de bachilleres, reciben también la certificación del SENA que las acredita ante el campo laboral, pudiendo también acceder a la formación superior en la cadena de formación de su especialidad.
El Instituto Clara Fey ha recibido en diferentes ocasiones reconocimientos por parte de la Alcaldía Mayor: en reconocimiento a su patriotismo y meritoria labor a través de sus virtudes cívicas. la primera directora del instituto —la Madre Mechtildis— recibía en 1963 la medalla cívica Camilo Torres, en reconocimiento a su labor en el campo educativo. En 1969, la segunda directora —la Madre María Virgilia— es condecorada al Mérito Civil en categoría de Gran Oficial por la Confederación Colombiana de Asociación de Padres de Familia.
